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Proflexión, la trampa de los ayudadores

22 Enero, 2016 - Crecimiento Personal, Psicoterapia Gestalt - , , ,

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Te has encontrado alguna vez en alguna de estas situaciones?

· Acariciar, adular… para que te acaricien, para que te den cariño o para que te adulen.
· Decir lo inteligente, lo brillante que es alguien… para que te digan que te encuentran interesante, para que se interesen en tí.
· Ayudas sin límite… para que te digan que buena persona eres.
· Te pones simpático en un ambiente desconocido y atemorizante para ser tratado con la misma simpatía.

Si así es, acabas de saber que has utilizado un mecanismo de defensa que se llama proflexión. Consiste en hacer al otro lo que quisiéramos que el nos hiciera. Este mecanismo fue incorporado a la teoría gestáltica por Sylvia Crocker. La proflexión es una forma de manipulación seductora, es decir, que yo actúo como dador en el exterior de la necesidad no reconocida como receptor. Y esa es precisamente la trampa… si yo no reconozco que necesito ayuda de los demás, pero en cambio me paso el día ayudando a los demás, puedo cuestionarme que quizá haya negado mi necesidad de pedir ayuda. Este mecanismo evita que la relación con otras personas se produzca de forma natural y espontánea y hace que se realice de manera sinuosa e indirecta.

En muchas ocasiones se nos ha dicho: “hay que dar para recibir”. De esta forma se crea un principio fundamental de justicia en donde impera la reciprocidad. Es como decir que nadie tiene derecho a recibir lo que no da a los demás, es decir que si deseamos obtener algo tendríamos que haberlo dado antes para ganar ese derecho a recibirlo.

Este mecanismo aparece por el temor al rechazo, en cuyo caso uno no se atreve a pedir lo que necesita en forma directa, sino que da por hecho que es obvio lo que necesita y espera que se le devuelvan aquello que se dio antes. Yo suelo decir que los que utilizan este mecanismo de defensa, son grandes ayudadores, pero que no es gratis!! El proflector espera que le devuelvan la ayuda.

Pero…¿qué pasa si el proflector no consigue su objetivo? si no ocurre así el proflector se molesta y se siente defraudado. En este momento aparece el orgullo, por no haber recibido lo que NUNCA llegó a pedir. Suelo explicar en la consulta que cuanto más se da, más alta es la expectativa  que pone en el otro y sobretodo más alta es la frustración que se siente si no te lo devuelven.

Es necesario reflexionar otra cosa, el que utiliza este mecanismo ofrece su ayuda aun cuando a lo mejor al otro ni le gusta, ni lo necesita o le es intrascendente, y entonces será cuando albergará rencor porque no entienden sus necesidades.

Así que como manera de contrarrestar este mecanismo, lo mejor es identificar cual es la necesidad y expresarla con claridad lo antes posible para no llevarse frustraciones innecesarias.

Comentarios 1
  • Montse Mollet

    22 Enero, 2016 Responder

    Penso que és ben cert que a vegades tenim la necessitat d'expressar gairebé a crits allò que sentim, però que sense saber ben bé per què.. ens dediquem a mostrar el millor de nosaltres, segurament esperant que els altres ens aportin el que esperem amb tanta ànsia. Crec que és tan important donar com rebre, saber ajudar, ser ajudat, saber demanar ajuda... però quan es tracte del més preuat que tenim, els sentiments, a vegades és difícil. Cal ser valent i arriscat!!!

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