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¿Quiero conocerme? El Eneagrama de la Personalidad

23 enero, 2014 - Crecimiento Personal, Eneagrama - , , , ,

eneagrama_emocionesA menudo nos preguntamos: ¿Se puede cambiar un carácter? la respuesta es simplemente NO. El tipo de personalidad se forja en la infancia y no cambia durante toda la vida, aunque si existen grados de sanación del rasgo. Por eso explico en los talleres que “la cabra siempre tira al monte”. Los hábitos adquiridos en la infancia están automatizados y a través de la auto-observación podemos cuestionarlos.  El trabajo con el eneagrama, no pretende dejar de tener una personalidad sino de refinar la que se tenga para tener la posibilidad de elegir entre la estructura vieja que se tenía y esta nueva que se le presenta.

A continuación os transcribo el primer post que escribí para Be-Up de una serie que iré colgando para conocer más sobre esta potente herramienta.

Su origen se remonta a hace unos dos mil años a una sociedad secreta sufí (La Hermandad Sarmoung). George Gurdjieff, maestro espiritual del siglo pasado, fue el introductor de esta enseñanza en occidente, que le daba exactamente la misma utilidad que en la actualidad: ser consciente de los automatismos de tu personalidad y liberarte en buena medida de ellos.

¿QUE ES EL ENEAGRAMA?

La palabra eneagrama se deriva del griego ennea, que significa nueve, y grammos, “puntos”.  Está representado por un diagrama -estrella de nueve puntas-, que toma la forma de un círculo dividido en nueve partes iguales. El eneagrama es un mapa y una guía que nos revela 9 tipos de personalidad y como esos 9 tipos se relacionan entre ellos. Cada uno de ellos representa una forma de ver el mundo con una serie de patrones particulares de pensamiento, sentimiento y comportamiento automático.

Hay plena correspondencia entre la pasión de cada eneatipo y los siete pecados capitales, que fueron ocho durante varios siglos. El papa Gregorio, en un concilio, decidió eliminar de la lista la vanagloria (eneatipo tres). El noveno pecado del eneagrama, asignado al tipo seis, es el Miedo, el más importante, porque está detrás de todos los demás eneatipos.

El eneagrama nos revela que, cuando no podemos desviar la atención de una preocupación recurrente y perdemos la capacidad de observar nuestro propio comportamiento de forma consciente, entonces estamos bajo el control de nuestros hábitos y hemos perdido la capacidad de elegir. De cada tipo se describe el manejo de sus necesidades básicas, sus miedos y sus deseos en relación al entorno en el que se mueve. Gurdjieff habla en sus enseñanzas en relación al hombre como alguien que está “dormido”,  un autómata, un “hombre máquina”.

Según nuestro propio carácter las personas escogemos desde la infancia diversas estrategias para enfrentarnos a las mismas experiencias creando un autoconcepto o máscara con la que nos identificamos. El proceso de formación de esa máscara es inconsciente y las personas ni siquiera nos damos cuenta de que la llevamos puesta ni de los automatismos de su carácter.

Gurdjieff sostenía que todo hombre es incapaz de verse su rasgo principal, “el eje central alrededor del cual gira toda su falsa personalidad ”, antes de que alguien se lo señale. No cualquier alguien, porque “aunque todas las personas de su entorno ven claramente el rasgo que le caracteriza, no siempre pueden definirlo”. Y también decía Gurdjieff -es valiosa observación- que ”los motes o apodos, a veces, definen muy bien el rasgo que caracteriza a una persona”.

De hecho, cuanto mayor es nuestro autoconcepto, mayor es nuestra rigidez en la interpretación de lo que nos ocurre a nosotros y a nuestro alrededor y menor es nuestra capacidad de aceptar lo que no depende de nosotros. De ahí la importancia de “trabajar sobre nosotros mismos para observarnos y poco a poco liberarnos de nuestras reacciones automáticas e inconscientes, que suelen generar conflictos, creando un ambiente tóxico e improductivo.

Según Isabel Salama, presidenta de la asociación Aeneagrama, el eneagrama es como un “manual de instrucciones”, que detalla “las trampas que cada uno de nosotros hemos de hacer frente para poder relacionarnos armónicamente con nosotros mismos y con los demás, así como el potencial que podemos desarrollar trabajando conscientemente con nuestra mente y nuestros pensamientos”.

¿CÓMO SE TRABAJA EL ENEAGRAMA?

A través de la autoobservación, reconociendo los patrones mecánicos habituales. Cuando la atención se centra en el observador interno, los pensamientos aparecen como “esto es lo que pienso” y los sentimientos como “esto es lo que siento” y nos desidentificamos del “esto es lo que soy”. Es necesario trascender los propio miedos y deseos que condicionan nuestros pensamientos, emociones y maneras de actuar.

El propósito del trabajo con el eneagrama no es pegarse un número en la espalda, ni hacer calzar una tipología. La finalidad es poder salir de ese “autómata” que nos impide darnos cuenta de que estamos ciegos, dormidos pensando que estamos despiertos y así poder “Ser”. Lo que nos ayuda a esta mejor con nosotros mismos y permite alcanzar la felicidad es “Ser” y no “Tener que Ser”. El trabajo inspira a mirar para adentro y a tomar responsabilidad. Alienta a que cada uno pueda hacer su propio autodiagnóstico. Es necesario tener una mirada interior para poder asumir las riendas de nuestra propia vida y comprenderla, trascendiendo el miedo.

Hoy en día muchos profesionales utilizan el eneagrama para poder reconocer determinadas inquietudes y comportamientos de pacientes, clientes, alumnos, colaboradores, etc., por lo que constituye una interesante herramienta complementaria de desarrollo para aquellos profesionales que trabajan con personas.

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