Blog

Adicción amorosa: necesidad o dependencia

10 febrero, 2011 - Crecimiento Personal - , ,

Definimos la dependencia como un patrón persistente de necesidades emocionales insatisfechas que se intentan cubrir desadaptativamente con otras personas. Es posible que cuando nos referimos a personas con una pauta permanente de apego ansioso, o si mantiene relaciones autodestructivas, o a una persona codependiente de un alcohólico, a otra con depresión sociotrópica, o a la adicción amorosa, nos estemos refiriendo con términos diferentes a un mismo tipo de personas: dependientes emocionales.

· Apego ansioso: En sus trabajos, J.Bowlby describe un tipo especial de apego infantil, en el que el niño tiene un miedo constante a la separación de una figura vinculada (por ejemplo, la madre), protesta enormemente cuando se aleja y se aferra a ella de una manera excesiva. Como su propio nombre indica, el vínculo que mantienen estos niños no es seguro, y esto produce en ellos un continuo estado de alerta ante la temida separación y desprotección. Las similitudes de este concepto con la dependencia emocional son evidentes; de hecho, en ésta se presentan los tres subcomponentes fundamentales del apego ansioso: temor a la pérdida de la figura vinculada, búsqueda de proximidad, y protesta por la separación. La diferencia entre el apego ansioso y la dependencia emocional se basa en el enfoque excesivamente conductual del primero, es decir, en que en su conceptualización los fenómenos del apego y de la separación están infravalorados afectivamente. De hecho, las referencias explícitas a las emociones se producen cuando se describe la reacción ante un apego exitoso (bienestar, alegría) o uno frustrado (ansiedad, tristeza o ira), por lo que se echa en falta una mayor relevancia del componente afectivo del vínculo.

· Sociotropía: Existen dos grandes tipos de estilos cognitivos en los pacientes deprimidos: uno de ellos centrado en la dependencia interpersonal, la necesidad imperiosa de afecto, o el temor y la sobrevaloración del rechazo; el otro más independiente y perfeccionista, con rumiaciones sobre el fracaso o la inutilidad. Al primero de los estilos cognitivos se le denomina «sociotropía» y al segundo «autonomía». En la sociotropía, los acontecimientos desencadenantes estarían más ligados al rechazo, y en la autonomía a los logros personales. Los lamentos y las creencias subyacentes en un caso de depresión sociotrópica son fieles exponentes del sufrimiento que puede llegar a padecer un dependiente emocional, hasta el punto que podemos hablar de conceptos solapados.

 

Conceptualmente, podemos equiparar la adicción amorosa con la dependencia emocional. Se trata de una de las nuevas «adicciones sin sustancias», aunque es posiblemente tan antigua como el propio ser humano. La denominación de «adicción» viene dada fundamentalmente por las siguientes causas:

–  Necesidad irresistible («craving») de tener pareja y de estar con ella

– Priorización de la persona objeto de la adicción con respecto a cualquier otra actividad.

– Preocupación constante por acceder a ella en caso de no encontrarse presente («dependencia»)

– Sufrimiento devastador en caso de ruptura («abstinencia»), con episodios depresivos o ansiosos y pérdida aún mayor de autoestima, hostilidad, sensación de fracaso, etc.

– Utilización de la adicción para compensar necesidades psicológicas.

 

Comentarios 2
  • isabel

    7 diciembre, 2013 Responder

    OJALA AUN ESTÉN REVISANDO COMENTARIOS... ES DIFÍCIL LEER ESTE TIPO DE ARTÍCULOS Y DARSE CUENTA QUE ES ESTRICTAMENTE LO QUE LE PASA A NUESTRA VIDA O BIEN LO QUE LE SUCEDE A LA PERSONA CON LA QUE ESTAMOS... FUE DE GRAN AYUDA LEERLO.

Quieres compartir tu opinion?

Deja un comentario

veinte − 17 =